Jacarandas CDMX: 10 curiosidades que no conocías.

Dime que llegó la primavera a la ciudad, sin decirme que llegó la primavera a la ciudad… Hola, temporada de Jacarandas CDMX!

¿Sabías que su llegada a México se debe a un visionario jardinero japonés? ¿O que también se le conoce por los nombres de jacarando, gualanday y tarco?

¡Aquí te cuento facilito, diez curiosidades que te harán ver las jacarandas con otros ojos y amarlas aún más!

1. El paisajista japonés que trajo las jacarandas CDMX

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La familia Matsumoto siguió honrando el oficio de la jardineria en México, siendo Marie Furukaki Matsumoto la última encargada de la que fue la florería más antigua de CDMX.

Detrás de este espectáculo natural está Tatsugoro Matsumoto, un artista del ueki shi (paisajismo japonés) que llegó a América Latina en 1888.

A diferencia de la mayoría de los inmigrantes asiáticos de la época, que llegaban bajo contratos de trabajo en minas y plantaciones, Matsumoto llegó como un hombre libre y con gran prestigio.

Su talento lo llevó a diseñar un jardín japonés en Perú y, más tarde, a trabajar para la élite mexicana.

En 1898 abrió su floristería en la Ciudad de México, más específicamente en el número 92 de la calle Colima en la colonia Roma.

Convirtiendose en el jardinero favorito de personajes como Porfirio Díaz, Álvaro Obregón y Lázaro Cárdenas.

Incluso, fue el jardinero encargado de diseñar y cuidar los jardines de nuestro adorado Castillo de Chapultepec.

2. No fue el primero en traerlas, pero sí quien las domesticó

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Este árbol tiene su origen en las regiones intertropicales y subtropicales de América.

Aunque algunas jacarandas ya crecían en México de manera silvestre, Matsumoto fue quien las domesticó y propuso sembrarlas en la ciudad.

Se dice que Plutarco Elías Calles, presidente de México de 1924 a 1928, puso el ojo en los cerezos de Washington DC, regalo de amistad del pueblo japonés a los estados Unidos.

Sin embargo, el clima y tipo de tierra de la ciudad de México no eran tan propicias para los cerezos aquellos.

Por lo que Matsumoto y su hijo Sanshiro le convencieron de plantar jacarandas en las principales avenidas chulangas.

Padre e hijo ejecutaron un plan de crianza de jacarandas en sus viveros y lograron que el árbol floreciera de manera espectacular en el ambiente urbano.

3. Un árbol que ayudó a la comunidad japonesa en México

Kozo Honsei, embajador de Japón en México recordando el significado de las jacarandas entre estos países. Foto Instagram @embjpmx

Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno mexicano ordenó la reubicación de ciudadanos japoneses en CDMX y Guadalajara.

Ante esta situación, Matsumoto compró la Ex Hacienda de Temixco en Morelos para alojar a cientos de japoneses desplazados, permitiéndoles sobrevivir con el cultivo de plantas y flores.

Gracias a su influencia, los Matsumoto ayudaron a proteger a la comunidad japonesa en uno de los momentos más difíciles de su historia en México.

Pero su legado no terminó ahí, con el mismo compromiso, la familia también contribuyó al desarrollo de la Ciudad de México.

A petición del presidente Adolfo López Mateos, donaron parte de su rancho “El Batán” para la construcción de la Unidad Independencia, con la única condición de que no se talara ni un solo árbol.

Este respeto por la naturaleza quedó plasmado en el diseño irregular de la unidad habitacional, que se adaptó a la vegetación existente.

Y además, antes de fallecer, el patriarca de la familia también participó en la apertura del famoso Restaurante Suntory.

Siendo parte de la inversión que permitió que el primer restaurante Suntory fuera de Japón se instalara en nuestra CDMX en la colonia del Valle.

4. Más que belleza, las jacarandas CDMX ayudan al medio ambiente

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¡Se estima que 10 jacarandas pueden absorber el CO2 que emiten 1400 autos al día!

Según Ivonne Guadalupe Olalde Omaña, especialista del Instituto de Biología de la UNAM, las jacarandas tienen grandes beneficios ecológicos:

  • Su copa protege el suelo durante las lluvias, evitando la erosión.
  • Regulan la temperatura en zonas urbanas.
  • Actúan como barreras contra el viento y el ruido.
  • Sus raíces ayudan a conservar la tierra y la humedad en su entorno.

Así que además de dar sombra y embellecer la ciudad, ¡las jacarandas son aliadas del medio ambiente!

5. Sus propiedades medicinales poco conocidas

¿Qué sabor tiene la jacaranda?
La flor de jacaranda tiene un sabor sutil floral y dulcecito, parecido a la lavanda.

Se cree que las flores pueden ayudar a reducir la fiebre y mejorar problemas respiratorios, mientras que las hojas tienen propiedades antiinflamatorias.

Además, la corteza y las flores de la jacaranda se utilizan en infusiones para aliviar dolores articulares y musculares, gracias a sus compuestos que actúan como analgésicos naturales.

Según la Universidad Autónoma de México (UNAM), las flores de este árbol contienen compuestos antineoplásicos y flavonoides, los cuales pueden ayudar en la prevención y tratamiento de varios tipos de cáncer.

También se ha comprobado que estas flores favorecen la salud digestiva al promover el crecimiento de microorganismos benéficos en el intestino, lo que contribuye a una microflora saludable.

Y aquí te va una RecoFoodie que no me pediste, pero si me vas a agradecer: puedes probar el helado de jacaranda en Meyvy Helados.

6. El color jacaranda fue tendencia en 2021

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La jacaranda mimosifolia, la especie que abunda en nuestra CDMX produce flores de color azul violáceo 

El impacto de las jacarandas no solo se queda en la naturaleza. En 2021, el tono «jacaranda» fue elegido como color del año en la moda y el diseño, según la agencia mexicana de tendencias Trendo.

Su popularidad creció porque transmite calma, resiliencia y una conexión con la naturaleza, características que cobraron gran importancia en tiempos de incertidumbre en aquellos tiempos post pandemia…

7. La floración de las jacarandas CDMX es una señal del calendario natural de la ciudad

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La palabra jacaranda significa «de agradable fragancia»

Se sabe que las jacarandas florecen cada año entre finales de febrero y abril, anunciando la llegada de la primavera.

Yo no sé tú, pero me encanta la coincidencia que en el mes en que conmemoramos el Día de la Mujer, nuestras calles chulangas se llenen del violeta de las jacarandas, un color que simboliza fuerza y esperanza para el movimiento.

Su ciclo coincide con otros eventos naturales, como la migración de aves y la floración de otras especies emblemáticas de la ciudad.

Y si te preguntas ¿Cuántas veces florecen las jacarandas al año?, debes saber que son dos, al inicio de la primavera, como antes mencionamos, y también a inicios del otoño.

8. Una historia internacional y un nombre con misterio

Las jacarandas, aunque tan emblemáticas de la CDMX, tienen un origen extranjero: son nativas de Sudamérica, específicamente de Brasil, Argentina y Paraguay.

Su nombre proviene del guaraní «jacarandá», que hace referencia a su sonido, ya que la palabra describe el sonido que produce su madera al ser golpeada.

Además de su belleza, las jacarandas tienen frutos muy peculiares: una cápsula leñosa que contiene semillas de forma aplanada, lo que facilita su dispersión por el viento.

En cuanto a su longevidad, estos árboles pueden llegar a vivir hasta 50 años y alcanzar una altura de hasta 15 metros, convirtiéndose en auténticas maravillas naturales que embellecen nuestras calles por generaciones.

9. Jacarandas CDMX: La controversia entre su belleza y su impacto ecológico

A pesar de su popularidad en la CDMX, las jacarandas son consideradas por algunos como especies invasoras.

Aunque fueron traídas de Sudamérica y se han adaptado perfectamente al clima de la ciudad, su crecimiento rápido y su capacidad para propagarse sin control pueden desplazar a otras especies nativas.

Generando debates entre ecologistas y jardineros: por un lado, ofrecen una hermosa estampa en primavera, pero por otro, pueden alterar el equilibrio ecológico.

Sin embargo, su presencia también refleja la capacidad de adaptación de la naturaleza y la interacción entre diferentes especies en entornos urbanos.

10. ¿Dónde ver las jacarandas más bonitas en CDMX?

Si quieres disfrutar de este espectáculo al máximo, estos son algunos de los lugares consentidos para ver jacarandas en nuestra Bonita CDMX

  • Paseo de la Reforma
  • Bosque de Chapultepec
  • Centro Histórico
  • Colonia Roma y Condesa
  • Ciudad Universitaria de la UNAM

No obstante, estoy segura de los suertudos que somos los chulangos, que podemos gozar de divinas jacarandas en toda nuestra jungla de asfalto.

Ahora que ya conoces todo esto, no dudes en celebrar nuestro hanami chulango, esa hermosa tradición japonesa de mirar las flores al inicio de la primavera.

Antes de que termines, puede que quieras leer: Chilangos qué significa y por qué les dicen así a los de CDMX.

La próxima vez que camines bajo un túnel de jacarandas, recuerda que no solo estás viendo un espectáculo natural, sino también una historia de migración, arte y resistencia que ha florecido en el corazón de la Ciudad de México.

Laura Say

Experta en Ciudad de México, siempre recorriéndola para presumirla al mundo

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